Edificios Singulares presenta en el histórico barrio marinero de San Cristóbal un residencial moderno, luminoso y confortable
Residencial Castillo de San Cristóbal aborda, en la periferia de la urbe, la creación de un espacio único y referente

El proyecto del estudio de arquitectura SÁENZ ARQUITECTOS propone la construcción de una serie de modernos dúplexs, que revitalizarán sin duda la zona histórica del barrio marinero de San Cristóbal. En este proyecto la arquitectura y la obra de Edificios Singulares se aunan para convertirse en un referente del barrio.
El conjunto residencial se compone de siete viviendas unifamiliares tipo dúplex, diseñadas con un enfoque contemporáneo y funcional, ubicadas en el barrio de San Cristóbal, en una tranquila segunda línea de costa, entre el Paseo Antonio Luis Sánchez y las calles Estribor y Popa, en Las Palmas de Gran Canaria.
El complejo consta de varios dúplex, con un diseño exclusivo y moderno
El residencial goza de una ubicación especialmente atractiva, no solo por su relación visual con el mar, sino por su excelente conexión con la ciudad y los principales puntos de interés de Las Palmas de Gran Canaria.

Situado a escasos metros del paseo costero de San Cristóbal, el conjunto se integra en un entorno ideal para disfrutar del mar, los paseos al aire libre y la vida junto a la costa, manteniendo al mismo tiempo la tranquilidad propia de una segunda línea.
Además permite una conexión rápida y directa con la autovía GC-1, principal eje viario de la isla, facilitando el acceso ágil al centro de la ciudad, a los distintos barrios de Las Palmas de Gran Canaria y al aeropuerto, que se encuentra a pocos minutos en vehículo.
Además, el residencial se localiza junto a uno de los complejos hospitalarios más importantes de Canarias, el Hospital Universitario Insular y Materno Infantil, lo que aporta un valor añadido tanto para uso residencial habitual como para quienes buscan una vivienda bien situada, con todos los servicios esenciales en su entorno inmediato. Asimismo también encontramos cerca superficies comerciales, para poder realizar la compra cómodamente.
La combinación de cercanía al mar, buenas comunicaciones, servicios de primer nivel y acceso directo a los principales ejes urbanos convierte a esta promoción en una oportunidad residencial equilibrada, cómoda y especialmente bien ubicada dentro del tejido urbano de la ciudad.
Su privilegiada localización permite disfrutar de la cercanía al mar, de forma que desde distintos puntos del conjunto se aprecian agradables vistas parciales al océano, combinando la experiencia del entorno marítimo con una mayor sensación de resguardo, privacidad y confort.
Cada vivienda cuenta con una superficie construida aproximada de 100 m², distribuidos en planta baja y planta alta, comunicadas mediante una escalera interior.
En planta baja se desarrollan los espacios de uso diurno, organizados bajo un concepto abierto que integra salón, cocina y comedor, favoreciendo la amplitud, la luminosidad y una relación fluida entre estancias. En esta planta se dispone además un aseo de cortesía y un trastero, optimizando el almacenamiento sin comprometer la habitabilidad de los espacios principales.
La planta alta alberga la zona de descanso, compuesta por dos dormitorios, ambos con baño en suite, una disposición que aporta confort, privacidad y una clara separación entre la zona de día y la zona de noche. Cinco de las siete viviendas disponen además de terraza exterior en esta planta, ampliando la relación con el exterior y favoreciendo la entrada de luz natural. Dos de las viviendas intermedias cuentan también con patio interior, mejorando la ventilación cruzada y la iluminación de los espacios.
La planta de cubierta se concibe como un auténtico solárium privado, pensado como un espacio de disfrute al aire libre y con la posibilidad de instalar jacuzzi, convirtiéndose en una prolongación natural de la vivienda y en un lugar privilegiado para el descanso y el ocio.
Como características distintivas, en tres de las siete viviendas (las más próximas a la calle Popa), la existencia de un muro perimetral de la antigua edificación, retranqueado respecto a la nueva estructura, genera un espacio de acceso previo a modo de pequeño jardín, estableciendo una transición entre el espacio público y la vivienda. Esta solución aporta una mayor sensación de independencia y privacidad, pese a encontrarse a nivel de calle.

En el resto de viviendas, donde los accesos se sitúan directamente en la alineación del paseo o de las calles, se han dispuesto lamas correderas horizontales, que permiten regular la entrada de luz y las vistas: cerradas, garantizan privacidad sin renunciar a la iluminación natural; abiertas, ofrecen una conexión más amplia y luminosa con el exterior.
A su vez las viviendas disponen además de una terraza elevada sobre el nivel del paseo, concebida como solárium con piscina privada. Esta cota elevada no solo refuerza la privacidad del espacio exterior, sino que permite disfrutar de una agradable perspectiva del entorno y vistas al mar, creando un ámbito exclusivo para el relax, el disfrute del clima y la vida al aire libre durante todo el año.
El diseño exterior del conjunto se caracteriza por una composición elegante, sobria y contemporánea, cuidada en cada detalle. La planta baja se reviste con aplacado porcelánico imitación piedra oscura, evocando la textura de la pizarra y aportando solidez visual. Grandes puertas correderas de suelo a techo (hasta 2,10 m de altura) se protegen mediante tamices correderos de lama romboidal en acabado anodizado negro, que aportan carácter, control solar y privacidad.
El resto de la fachada se resuelve con revestimiento enfoscado y pintado en blanco roto, combinado con aplacados porcelánicos imitación madera entre huecos de ventana, logrando un equilibrio entre calidez y sobriedad, y una imagen armónica y atemporal.
La carpintería exterior, de aluminio anodizado negro, con doble acristalamiento tipo Climalit, garantiza un buen aislamiento y una estética coherente con el conjunto
Todos los materiales y soluciones constructivas han sido seleccionados atendiendo a la proximidad al mar, asegurando durabilidad y resistencia frente a la salinidad propia del entorno costero, sin renunciar a una imagen cuidada y de calidad.